PREVENCIÓN Y ATENCIÓN DE LA VIOLENCIA FAMILIAR EN LA INFANCIA: UN VÍNCULO ENTRE LA UNIVERSIDAD ESTATAL DE MILAGRO Y LA COMUNIDAD PARA PROTEGER A NIÑAS Y NIÑOS DE 0 A 11 AÑOS, DESDE LA PREVENCIÓN TEMPRANA Y EL FORTALECIMIENTO FAMILIAR-COMUNITARIO.

AÑO 2025

A través de su Facultad de Ciencias Sociales, Educación Comercial y Derecho, anuncia el lanzamiento del proyecto “Prevención y atención de la violencia familiar en la infancia”. Esta iniciativa busca fortalecer la protección de niñas y niños de 0 a 11 años mediante la prevención temprana y el empoderamiento de las familias y la comunidad.

Bajo la dirección de Diana Elizabeth Pilamunga Asacata, Msc., el proyecto surge como una respuesta técnica ante el incremento de casos de violencia intrafamiliar detectados tras la pandemia. Datos oficiales señalan que, en contextos de vulnerabilidad, la violencia familiar limita severamente el desarrollo de habilidades sociales y la inteligencia emocional en los menores, generando inseguridades y comportamientos de riesgo.

Tiene como objetivo principal fortalecer los procesos de prevención y atención de la violencia familiar en niñas y niños de 0 a 11 años mediante acciones comunitarias desarrolladas por estudiantes de Trabajo Social, en articulación con la Universidad Estatal de Milagro, promoviendo la corresponsabilidad familiar y el tejido social protector.

Actualmente, la violencia en la sociedad contemporánea es visible, afecta la vida de muchos y es un desafío social que hay que afrontar. Para ello, son necesarias algunas consideraciones, investigaciones y comprensiones acerca de este fenómeno complejo, multicausal, de diversa índole y naturaleza, con numerosas manifestaciones y repercusiones sobre la salud, en todos sus aspectos, pero especialmente sobre la salud mental de todos los individuos involucrados.

La detección de necesidades revela datos contundentes: en Ecuador, el grupo de niños de 0 a 11 años registra un promedio de 300 denuncias de violencia intrafamiliar al mes. Esta exposición constante a entornos agresivos no solo afecta la salud física, sino que genera daños profundos en la salud mental, manifestándose en aislamiento social, conductas autodestructivas y una severa limitación en el desarrollo de la inteligencia emocional y habilidades sociales.

El proyecto se fundamenta en el derecho de los niños a una seguridad integral. La propuesta académica subraya que es urgente fortalecer el apego seguro entre cuidadores e hijos para construir la confianza necesaria en los primeros años de vida.

 Al intervenir en el desarrollo cognitivo y afectivo, se busca dotar a los menores de herramientas que les permitan transformar su realidad y participar de manera sana en la sociedad, el programa propone estrategias que van más allá de lo educativo, integrando el soporte psicológico y el fortalecimiento de redes comunitarias.